(ANSA) – TURÍN, 08 ENE – Una joven que llegó al Piamonte procedente de Albania hace una década volvió a caminar de forma independiente a los 27 años. «Con valentía, con la profesionalidad del Dr. Walter Daghino y con el empujón y el apoyo de mi marido en casa, logré quitarme las muletas y volver a caminar», dice Besjana.
Nacida con severas deformidades congénitas en pies y cadera, ha enfrentado numerosas cirugías desde pequeña en su país de origen, sin resultados. Con el paso de los años, además del dolor físico, creció el miedo a no poder caminar más. A los 17 años llegó a Italia, donde se realizó su primera cirugía ortopédica de cadera. Sin embargo, tres años más tarde, el dolor en los pies empeora y decide ponerse en contacto con el CTO de Turín, donde conoce al Dr. Daghino, entonces miembro del equipo de Turín y hoy director del departamento de Ortopedia y Traumatología del hospital de Biella y presidente de la Sociedad Italiana de Pie y Tobillo (Sicp). En la capital piamontesa, en 2018, después de un largo y difícil proceso quirúrgico y de rehabilitación, Besjana pudo volver a caminar. Años más tarde, debido al empeoramiento del lado no operado, surge la necesidad de operar también el pie derecho, y Besjana sigue confiando en el Dr. Daghino.
«La situación – explica el profesional – parecía particularmente intolerable en una persona tan joven, por lo que resultaba muy restrictiva para todas las posibles actividades sociales y laborales. Así llegamos a la intervención realizada en Biella mediante la creación de elementos de resina polimérica de tamaño natural que reproducen las deformidades existentes, gracias a impresoras 3D que generaron el modelado».
«El valor del servicio regional de salud también está vinculado a la capacidad de marcar la diferencia ante las necesidades sanitarias más complejas, como sucedió en la vida de este joven paciente», comentó el consejero regional de salud, Federico Riboldi. (MANEJAR).
