Monseñor Modeste Randrianifahanana, obispo auxiliar de la archidiócesis de Antananarivo, pide la reactivación de la Comisión de Justicia y Paz ante los riesgos que pesan sobre el país.
| El obispo auxiliar de la archidiócesis de Antananarivo ha pedido la reactivación de «Justicia y Paz». |
«Debemos restablecer y hacer operativa la Comisión de Justicia y Paz». Este es el llamamiento lanzado por monseñor Modeste Randrianifahanana durante la misa celebrada el domingo en el seminario menor de Ambohipo. Según el obispo, el país está expuesto a graves abusos si está dirigido por personas sin escrúpulos.
Para respaldar sus afirmaciones, se refirió a una declaración de la Conferencia Episcopal de Madagascar, publicada antes de las elecciones presidenciales de 2023, según la cual «la gente buena no está preparada, mientras que la gente mala ya lo está». Una advertencia que subraya la importancia de la vigilancia ciudadana y del compromiso moral en la vida política.
«El país está en peligro si cae en manos de gente mala. Por eso debemos restablecer la Comisión de Justicia y Paz», insistió.
Como órgano de la Iglesia Católica, la misión de la Comisión de Justicia y Paz es promover la justicia, la paz y el respeto de los derechos humanos. Analiza la situación social y política, sensibiliza a los ciudadanos sobre sus derechos y responsabilidades y hace recomendaciones éticas ante amenazas al bien común. Sin ser un partido político, desempeña un papel de seguimiento moral y cívico, recordando a los dirigentes sus obligaciones para con la población.
Un papel histórico en la vida política
Históricamente, Justicia y Paz ha ocupado un lugar importante en la vida política malgache. Emitió comunicados de prensa durante las crisis electorales para prevenir la violencia, alentó el diálogo entre los actores políticos y la sociedad civil, sensibilizó a los ciudadanos sobre sus derechos y responsabilidades y alertó a la gente sobre cuestiones sociales como los conflictos por la tierra o la corrupción. Su acción siempre se ha basado en salvaguardar el bien común y prevenir conflictos.
En el actual contexto poscrisis, el llamamiento de la Comisión a la reactivación no es insignificante. El país todavía atraviesa una fase de transición cuyo resultado sigue siendo incierto. Justicia y Paz podría así retomar su papel de alerta ante los riesgos de abusos y el regreso de prácticas que han debilitado al país en el pasado.
Al relanzar este llamamiento, la Iglesia pretende ofrecer un marco estructurado para observar la situación nacional, alertar a la sociedad civil y recordar las responsabilidades de los actores políticos. El objetivo es prevenir conflictos, fortalecer la rendición de cuentas pública y fomentar la participación ciudadana informada, de modo que el futuro del país esté guiado por la justicia, la paz y el interés general.
Tsilviny Randriamanga
