El nuevo impuesto fronterizo al carbono entra en vigor en Europa, sin tranquilizar a los productores

¿Está la Unión Europea (UE) a punto de adquirir una herramienta importante para su política climática o de crear un nuevo rompecabezas regulatorio y financiero? jueves 1Y En enero da un nuevo paso en la tributación de las emisiones de CO22.

El Mecanismo de Ajuste en Frontera de Carbono (CBAM), que entra en vigor, impondrá un impuesto al carbono a las importaciones de los productos industriales más contaminantes del resto del mundo. El objetivo declarado es proteger la competitividad de los productores europeos, ayudándoles a combatir posibles dumping medioambientales, pero los detalles de la aplicación del sistema y los riesgos de fraude han suscitado numerosas críticas.

Para entender el sistema, necesitamos retroceder dos décadas. En 2005 la UE adoptó el primer impuesto sobre las emisiones de CO22el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (ETS). Hoy en día, los productores de electricidad y la mayoría de las industrias pesadas (acero, cemento, aluminio, cerámica, refinación de petróleo, etc.) tienen que hacerlo. Inicialmente, para amortiguar el shock, la UE distribuyó una gran cantidad de derechos de contaminación de forma gratuita, de modo que el precio del ETS era muy bajo. Poco a poco las condiciones se fueron endureciendo y, durante cuatro años, el precio de la tonelada de CO2 Oscila entre 80 y 100 euros. El RCDE cubre el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE.

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