La delgada línea del «post»: la intrusión de los «influencers» y la crisis del periodismo en Venezuela

En la Venezuela de 2026 la información ya no viaja por los periódicos ni por las ondas; fluye a través de algoritmos, bobinas y transmisiones en vivo. Sin embargo, este ecosistema digital ha abierto un vacío legal que el gremio de periodistas denuncia con urgencia: el ejercicio ilegal de la profesión por parte de los llamados creadores de contenidos y «personas influyentes”.

Mientras que para algunos se trata de «democratizar la información», para otros Colegio Nacional de Periodistas (CNP) Esta es una violación directa de la Ley para el ejercicio del periodismoun marco legal que, si bien tiene décadas de antigüedad, enfrenta hoy su desafío más complejo.

El “todos iguales” contra el Código de Ética

EL La diferencia entre un periodista y un creador de contenidos no está en el canal, sino en el método. Según la legislación vigente, para ejercer el periodismo en Venezuela es necesario tener la licenciatura en Comunicación Social y estar registrado ante el CNP.

Sin embargo, el panorama actual presenta figuras digitales con audiencias millonarias que informan sobre eventos, realizan entrevistas políticas o difunden denuncias comunitarias. sin el rigor del contraste de fuentes ni la responsabilidad ética que exige la ley.

“Un periodista es tan bueno como sus fuentes y su compromiso con la verdad. Los influencers suelen convertirse en interlocutores amigables del poder o de las marcas, abandonando su función crítica y de contraste.«, indica el presupuesto sindical de principios de año.

¿Qué dice la Ley?

EL Ley para el ejercicio del periodismo es exhaustivo en su Artículo 39:

  • Sanción: Quien ejerza ilegalmente la profesión de periodista será castigado con pena privativa de libertad de 0,99 a tres (3) a seis (6) meses.
  • Pericia: Corresponde a la jurisdicción penal conocer y sancionar estos casos, tanto de oficio como mediante denuncia.

El problema radica en la impunidad y la ambigüedad de las plataformas digitales. En estados como Bolívar y Distrito Capital seccionales del CNP lo denunciaron Las intrusiones no sólo afectan a la estabilidad laboral de los profesionales, sino que también ponen en riesgo a los ciudadanos mediante la difusión de rumores o datos no verificados.especialmente en fuentes sensibles como eventos o política.

El factor «incentivo» y la crisis mediática

No es posible analizar el fenómeno depersonas influyentes” sin mirar las cenizas del ecosistema mediático tradicional. Con numerosos medios digitales bloqueados y cientos de estaciones cerradas en los últimos años, el vacío de información se ha llenado con cifras individuales.

Muchos periodistas profesionales se han visto obligados a “transformar” sus marcas personales para sobrevivir monetizando sus redes sociales. Aquí es donde surge la confusión: el público en general ya no distingue entre el profesional que aplica el Artículo 8 (secreto profesional) e Artículo 9 (rectificación oportuna), y el “personas influyentes” ¿Qué está buscando? compromiso a través del sensacionalismo.

Característica Periodista profesional (Derecho) Influenciador/Creador
Requisito legal Tasas de licenciatura y matrícula (CNP) Ninguno (libertad de expresión)
Responsabilidad Civil, Penal y de Ética (Código CNP) Responsabilidad limitada en redes
Alcance Interés público y veracidad Entretenimiento, impacto o venta.
Sanción por intrusión No aplicable Prisión de 3 a 6 meses (art. 39)

Un vacío que genera riesgos

A principios de enero de 2026, la incertidumbre política desencadenó la generación de contenido por parte de “comunicadores” no acreditados. La consecuencia: una brecha cambiaria alimentada por rumores y una opinión pública polarizada por narrativas indiscutidas.

El CNP fue categórico: La libertad de expresión es un derecho de todos (art. 4), pero el ejercicio del periodismo es una función pública regulada. La denuncia ante la Fiscalía General por ejercicio abusivo se ha convertido en una bandera recurrente, pero la velocidad del algoritmo parece estar siempre un paso por delante de la justicia.

El futuro de la profesión

La pregunta que queda en el aire de cara a 2026 es si se debe reformar la ley para incluir nuevas realidades digitales o si la solución pasa por la educación del consumidor. El «consumidor cognitivo» venezolano, como lo describe el profesor Hebert Ruiz, es racional, pero ante la avalancha de contenidos digitales, la capacidad de distinguir entre noticias verificadas y opiniones pagadas es cada vez más pobre.

El periodismo en Venezuela no sólo lucha contra la censura; ahora lucha contra el espejo de su propia relevancia en un mundo de filtros y agrada.


¡Manténgase informado! síguenos en Whatsapp, Telegrama, Instagram, tiktok, Facebook o incógnita


#delgada #línea #del #post #intrusión #los #influencers #crisis #del #periodismo #Venezuela

You may also like

Leave a Comment