ROMA. Risas, ovaciones de la grada y pequeños chistes entre tiros infalibles y largas peloteos desde atrás. En Seúl, comenzó el primer partido de 2026 entre Jannik Sinner y Carlos Alcaraz en nombre de la diversión entre los dos gobernantes del tenis mundial: el evento, incluso sin el patetismo de una final, fue muy esperado y no defraudó las expectativas.
Ambiente distendido, pero también duetos con pinceladas maestras entre ambos que arrancan los aplausos del público: Sinner, que se lleva la mano a la oreja para pedir la ovación de la afición, Alcaraz, que ha vuelto a su color natural de pelo tras su periodo rubio platino, bromea volviéndose hacia las gradas mientras los dos compiten punto por punto por el primer partido de la temporada a la espera del Open de Australia.
Al final gana el español, número 1 del mundo, con un marcador de 7-5 y 7-6.
«Fue fantástico, el estadio estaba lleno, especial ver nuevos aficionados en Corea: para mí es la primera vez, jugamos este partido pensando en el primer gran gol que es el Slam en Australia». Así, Jannik Sinner, tras el partido de exhibición en Corea, perdió en dos sets ante Carlos Alcaraz. «El sentimiento con el público fue bueno, jugamos en un ambiente relajado y tranquilo, probamos diferentes tiros y me gustaría volver aquí otra vez. Gracias por seguirnos en este divertido partido, ahora seguimos un gran torneo en Melbourne». «Fue un placer empezar el año contigo, Carlos», añadió durante la ceremonia de entrega de premios Sinner, que ahora se trasladará inmediatamente a Melbourne.
