Feijóo une a todos sus barones en un frente común contra la financiación de Sánchez | España

Alberto Núñez Feijóo reunió este domingo en Zaragoza a todos los presidentes autonómicos del PP para formar un frente común contra el nuevo sistema de financiación autonómica, que han transformado en el último caballo de guerra contra el Gobierno progresista. El cierre de filas cristalizó en un documento firmado por los 14 barones populares, los Declaración de Zaragozaen el que se oponen al modelo previamente pactado por el Gobierno con ERC y que prevé la inyección de otros 21.000 millones a todas las comunidades. En esta declaración, que no prevé un modelo alternativo para evitar la disparidad de intereses de las autonomías populares, los presidentes del PP se comprometen en principio a no beneficiarse de los fondos del nuevo sistema. “Se trata de una concesión bilateral al separatismo a cambio de favores políticos, que no normalizaremos ni cancelaremos aceptando excedentes como compensación”, subraya el documento.

el texto de Declaración de Zaragoza del PP, de siete páginas y 19 puntos, destaca algunas ideas genéricas, pero no entra todavía en detalles de cuál es su propuesta alternativa a la financiación regional, más allá de garantizar un método multilateral para negociarla. No proporciona, por ejemplo, cifras.

Los populares reconocen en el documento «la existencia de varias variables a tener en cuenta para desarrollar un sistema justo», y enumeran algunas de ellas: «demografía, crecimiento poblacional, dispersión, envejecimiento, topografía, despoblación, baja densidad, desempleo, coste de vida, insularidad, superficie o costes fijos de prestación de servicios derivados de obligaciones impuestas por el Gobierno». También mencionan otros, “como la orografía complicada o los altos niveles de despoblación”, y concluyen que “hay que tenerlo todo en cuenta”.

En ese comunicado, los presidentes del PP piden un Fondo Transitorio que palie la falta de financiación de las comunidades hasta que se apruebe el nuevo sistema y la creación «de un verdadero y eficaz fondo complementario de nivelación financiado con recursos estatales». Los populares piden que primero se establezcan «de forma clara y transparente» las competencias que asumen Estado, Comunidad y Municipios para luego definir la financiación, y proponen que en un futuro modelo se preste «especial atención» a la salud, pero no deciden cómo.

“Exigimos que se ponga fin a las transferencias destinadas a imponer una reserva legal para la cuota separatista”, leemos en el Declaración de Zaragoza del PP, aunque la configuración de una acción catalana, tal como propusieron inicialmente los partidos independentistas, cayó en saco roto en el proyecto presentado por Hacienda. El Partido Popular critica que con el nuevo modelo «prácticamente todos los componentes del sistema se modifican sustancialmente: transferencia fiscal, capacidad fiscal, cálculo adecuado de la población, estructura de fondos y reglas de nivelación», por lo que creen que, «tanto en la forma como en el fondo, la propuesta es un absurdo que hay que tumbar».

En su discurso de clausura en Zaragoza, el líder del PP fomentó reivindicaciones territoriales con Cataluña, aprovechando el pacto previo del Gobierno con el líder de ERC, Oriol Junqueras, y se comprometió a no entablar negociaciones bilaterales si gobernara. «Ningún español es más singular que otro, por eso este sistema de financiación separatista no es válido», defendió Feijóo. «A una persona inhabilitada por malversación de fondos públicos, que no gobierna ninguna comunidad», observó, en referencia a Junqueras, «¡acaba de ser nombrada ministra de Hacienda del Gobierno!».

El líder del PP ató brevemente a sus barones con esta declaración conjunta, presentada de manera solemne, ya que uno tras otro firmaron la declaración ante Feijóo este domingo en Zaragoza. Pero está por ver si los municipios gobernados por el PP finalmente podrán aprovechar el nuevo sistema de financiación autonómica en el aún improbable caso de que se apruebe.

Precisamente este es el as en la manga del Gobierno: que al final, pese a la acérrima oposición del PP al modelo, algunos barones no tengan más remedio que aceptarlo por las ventajas que les ofrece y porque será voluntario. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defiende esta tesis en una entrevista este domingo en la vanguardia. “Todas las comunidades”, subraya el líder socialista, “acabarán aceptando el modelo de financiación”.

Los barones populares, invitados de piedra del acto, en el que sólo hablaron Feijóo y el anfitrión, Jorge Azcón, no hablaron. El líder del PP ha intentado cerrar la puerta a cualquier grieta en la posición del partido insistiendo en que Sánchez debe «retirar» el proyecto y comprometiéndose a convocar una conferencia de presidentes en el primer mes para hablar monográficamente sobre la financiación si llega al poder. Feijóo sólo mencionó este tema en su discurso del domingo y no hizo ninguna referencia a la política internacional, aunque mañana lunes se reunirá con Sánchez en La Moncloa para discutir la posición de España en política exterior.

El acto de Zaragoza también se concibió como un pistoletazo de salida a la campaña del PP en Aragón de cara a las elecciones del 8 de febrero. El candidato Jorge Azcón utilizó el modelo financiero para atacar a Pilar Alegría, la candidata del PSOE. «Si Pilar Alegría cree que humillándose ante lo que le piden sus socios de ERC seguirá contando con el favor del presidente del Gobierno, es ella, pero los aragoneses no nos humillaremos ni nos arrodillaremos, ¡y eso se votará en estas elecciones!», ha subrayado. Azcón también se mostró especialmente duro con la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que será la rival de Juanma Moreno en las elecciones en Andalucía. “¡Cuando un ministro es socialista y además viene de Hacienda te quiere joder!” llorar.

La propuesta de Hacienda inyecta otros 21.000 millones al sistema para todas las comunidades para intentar contrarrestar los rumores de privilegios para Cataluña y atraer a comunidades del PP que necesitan financiación. En la Declaración de Zaragoza, el Partido Popular reconoce la «urgencia» de las comunidades de recibir más recursos, pero en principio se niegan a aceptarlos porque creen que eso significa «encubrir» una transferencia a los independentistas catalanes.

Con el nuevo modelo, Cataluña -que se mantiene en el régimen común pese a la intención inicial de los independentistas- es una de las regiones más favorecidas, pero también otros territorios gobernados por el PP. Según un estudio de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), Cataluña es la mayor beneficiaria en términos de población ajustada, con un incremento de 507 euros por habitante, pero seguida de cerca por la Comunidad Valenciana, que gana 496 euros, y Murcia, con otros 468 euros. Baleares (450 euros más), Madrid (409 euros) y Andalucía (367 euros) también registraron importantes subidas. En conjunto, la brecha de financiación per cápita también se reduce a la mitad, de los 1.500 euros actuales a 700 euros.

La ventaja para la posición del PP es que el Gobierno no tiene su apoyo ligado al modelo que negoció y acordó con ERC, sobre todo por el rechazo de Junts. Así los populares pueden oponerse políticamente a sí mismos sin tener que revelar sus cartas.

Pero las contradicciones del PP afloran en el rechazo a un sistema con el que también comparte ideas esenciales, como el respeto al principio de ordinalidad. Esto implica que las comunidades que más aportan al sistema deben ocupar la misma posición que ocupaban al inicio en términos de los recursos que reciben. Madrid y Baleares, que son contribuyentes netos junto con Cataluña (es decir, aportan más de lo que reciben a cambio), están interesados ​​en respetar este esquema. Pese a las posibles coincidencias, Isabel Díaz Ayuso, como el resto de barones del PP, lo consiguió los acontecimientos de la guerra contra una propuesta que Sánchez también presentó como contraria al «dumping fiscal» que, asegura, es bueno para Madrid. El lema de Génova este domingo fue el cierre silencioso de las filas de los barones, pero el presidente madrileño lo eludió en las redes sociales. Haciendo alarde del cinismo que le caracteriza, oculta que 8/10 euros del trabajo de los madrileños se lo lleva el Estado, arrodillándose ante los independentistas.

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