La luna de miel entre París y Berlín fue corta. Casi un año después de las elecciones legislativas alemanas del 23 de febrero de 2025 que llevaron al poder al canciller conservador Friedrich Merz, el ambiente a ambos lados del Rin recuerda curiosamente a los tiempos de su predecesor en la cancillería, el socialdemócrata Olaf Scholz, en el cargo de 2021 a 2025. En ausencia de una complicidad real entre él y el presidente francés Emmanuel Macron, las relaciones franco-alemanas se habían vuelto heladas. Pero a pesar de la esperanza suscitada por la victoria de Friedrich Merz, presentado como un europeo convencido y experto en las relaciones franco-alemanas, detrás de los repetidos estallidos entre «Emanuel» y «Federico» Ante las cámaras, Francia y Alemania ya no ocultan sus desacuerdos sobre cuestiones de fondo.
La entrevista concedida por el Jefe de Estado francés el martes 10 de febrero a varios periódicos europeos, entre ellos el mundodos días antes de la cumbre europea informal y tres antes de la Conferencia de Seguridad de Munich, fue recibido en Berlín con reservas, incluso con cierta molestia. Emmanuel Macron vuelve a poner sobre la mesa argumentos que durante mucho tiempo han opuesto a Francia y Alemania, como el uso de un préstamo europeo común, el proteccionismo o incluso la preferencia europea. “Emmanuel Macron también critica, implícitamente, las opciones estratégicas de Alemania, ya se trate de energía, de seguridad proporcionada por Estados Unidos o de dependencia de China como mercado de exportación”afirma el subdirector del Instituto franco-alemán Stefan Seidendorf.
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