En Alasora, un repartidor escapó por poco de la muerte tras ser apuñalado. El sospechoso, de 21 años, fue detenido por la gendarmería con el apoyo de los vecinos.
| El arma homicida fue incautada por la gendarmería. |
Un hombre de 35 años, que llevaba teléfonos de un vendedor online, fue víctima de un violento intento de robo el miércoles sobre las cinco de la tarde en Alasora.
Mientras iba en bicicleta para cumplir una orden, fue interceptado por un delincuente de 21 años, residente de Tanjonandriana Ambohimanambola. Este último lo atacó violentamente, apuñalándolo cuatro veces en la espalda y el muslo. Gravemente herida y cubierta de sangre, la víctima intentó pedir ayuda antes de desplomarse.
Alertada por el jefe del fokontany, la brigada de Alasora reaccionó con urgencia. En menos de diez minutos, seis gendarmes se concentraron en el lugar del ataque. Las patrullas que ya estaban operativas fueron reasignadas y, con el apoyo de los residentes, establecieron puestos de control para impedir que el sospechoso escapara. La caza dio sus frutos y el perpetrador fue capturado vivo. Durante la detención se encontró en su poder el arma homicida.
Conocido en el barrio
La víctima gravemente herida fue rescatada por residentes locales que lo transportaron a un médico en Ampahimanga. Su condición requería atención más especializada, por lo que fue trasladada a HJRA, donde recibió tratamiento. Su familia confirmó que se encuentra fuera de peligro y que recuerda perfectamente a su agresor.
Su jefe anunció una interrupción en las entregas a sus clientes debido al incidente. Ella y la familia de la víctima se dedican por el momento al tratamiento, dejando de lado cualquier otra preocupación.
El sospechoso, ya conocido en el barrio por hechos similares, no tuvo tiempo de llevarse nada. Fue puesto bajo custodia policial en el local de gendarmería. Un testigo describió su camino como el de un niño abandonado a sí mismo, casado demasiado pronto, sin trabajo y sin puntos de referencia. Ni él ni su esposa trabajan, lo que alimenta un clima de inseguridad y frustración.
La policía recordó a los residentes que no cedieran a la tentación de linchar e invitó a los familiares de la víctima a presentar una denuncia. El asunto está ahora en sus manos. Continúan sus investigaciones.
Gustave Mparany
