Esta ha sido la tercera declaración de Ábalos ante el instructor del Tribunal Supremo, pero la primera tras la difusión del informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que había descubierto la implicación del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán en la presunta manipulación de contratos de obra pública en torno al Ministerio de Transportes. Ábalos también apareció pocos días después de que la UCO registrara su casa. «No estoy en absoluto centrado en hacer nada coherente. Mi casa ha sido vandalizada, es una peregrinación», dijo el ex ministro al juez cuando le preguntaron si quería declarar. El instructor le recordó que tenía derecho a no hacerlo, pero Ábalos finalmente accedió a responder a las preguntas del juez y del fiscal jefe anticorrupción, Alejandro Luzón.
El magistrado centró parte del interrogatorio en las grabaciones de audio de Koldo García que la UCO había incluido en su informe y en las que se escucha a Ábalos, su ex asesor y a Cerdán hablar de adjudicaciones de empleo y entregas de efectivo. El exministro aseguró que no se reconocía en esos mensajes. «Me cuesta reconocerme y en muchas ocasiones eso hace que la noticia sea ‘incomprensible’ y no entiendo por qué se la atribuyen a mí. Hay conversaciones que me resultan familiares, pero no en ese contexto», afirmó Ábalos, que luego reiteró este argumento ante las preguntas del jefe Anticorrupción. «No me reconozco en esas conversaciones y no quisiera participar en ellas hasta que esté convencido de su autenticidad».
Ábalos negó al profesor haber recibido compensación económica alguna a cambio de encomendar trabajo a determinadas empresas y, cuando el juez le preguntó a qué se referían él, Koldo García y Cerdán cuando hablaban de las cantidades económicas que les adeudaban las empresas, el exministro respondió: “Bueno, no lo sé y esa es una de las razones por las que no pude [de declarar]. Hay muchos detalles que me gustaría aclarar. No me reconozco en todo esto y es muy contradictorio que digan que no tomé nada. O lo entendí o no lo entendí. Y si lo llevé a alguna parte, es necesario que se refleje”.
El fiscal le preguntó cómo se adjudicaron las obras. «No sé, todo está establecido legalmente. Cuando llegué al ministerio ya estaba, no hay nada que yo haya aportado en ese sentido. Soy muy ignorante de los procedimientos de contratación, nunca he intervenido en absolutamente nada y siempre he confiado en la gestión de los funcionarios», dijo Ábalos. “El ministro no interviene en nada… Yo no intervengo en ningún momento del proceso”, dijo.
Sobre los supuestos favores de Air Europa: «Nunca me cambiaron ni siquiera el asiento»
Durante el interrogatorio también le preguntaron sobre el rescate de Air Europa, acordado por el Gobierno durante la pandemia de la Covid-19, y sobre el comunicado de prensa emitido por su ministerio unos días antes y que, según los investigadores, había sido remitido al comisario Víctor de Aldama antes de su publicación. Ábalos aseguró que no participó en el rescate ni en redactar la nota, ni se la envió al empresario.
El fiscal se interesó por los mensajes de WhatsApp entre Ábalos y su exasesor en los que este último daba a entender que Air Europa se haría cargo del pago del chalet en Marbella donde el entonces ministro y su familia pasaban sus vacaciones de verano. “Esto es gratuito por las molestias generadas”, escribió García. Estos «inconvenientes» son, según los investigadores, el comunicado de prensa emitido por Transportes en el que pedía el rescate de la aerolínea. “No sé a qué se refieren”, contestó Ábalos al fiscal respecto a esos mensajes. Al ser cuestionado por Luzón sobre cómo se pagó esa estadía, en gran parte en efectivo, el exministro respondió evasivas y aseguró que el pago se realizó entre él y otros familiares presentes en la casa. “Muchos, varios y hasta desde hace días”, explicó. Pese a la insistencia del fiscal, Ábalos se mantuvo firme y dijo desconocer si, como sugirió Luzón, retirarían el efectivo uno a uno. «No lo sé, supongo…» respondió. “Sí, el dinero sale de los cajeros automáticos”, concluyó visiblemente exasperado el responsable Anticorrupción.
Sobre las insinuaciones de la UCO, Ábalos recordó que «Air Europa lo negó» y añadió: «Yo desde luego no recibí nada, nada, de Air Europa. Ni siquiera un cambio de categoría de asiento. Aunque lo pagué, cada vez que volé ni siquiera me cambiaron de asiento». Y ello, ha explicado, pese a que, más allá del rescate, siempre ha intentado «ayudar» a la aerolínea, «incluso con los problemas que decía tener en la T2». «Por supuesto que traté de asegurarme de que estaba bien, pero nunca recibí ningún beneficio», dijo.
