El enorme complejo parece perdido en medio de inmensos bosques de pinos y abetos. Pero es aquí, en Oulu, la cuarta ciudad más grande de Finlandia con 216.000 habitantes, a 545 kilómetros al norte de Helsinki, donde Nokia ha construido uno de sus centros industriales más modernos dedicados a las comunicaciones civiles y militares. Su aislamiento se combina con un clima especialmente duro: la temperatura ronda los -16 ᵒC, el miércoles 4 de febrero a primera hora de la tarde, y un espeso manto de nieve cubre los alrededores. Pero nada que desanime a los aproximadamente 3.000 técnicos, ingenieros e investigadores del gigante finlandés de las telecomunicaciones, que trabajan en este terreno de 55.000 metros cuadrados.
En sus laboratorios de investigación, sus salas de pruebas o su fábrica de última generación repleta de brazos robóticos y otros vehículos autónomos, todos diseñan y producen antenas de retransmisión. imprescindible para el correcto funcionamiento de las redes móviles. Luego se venderán a los operadores de telecomunicaciones, quienes los conectarán a sus torres de alta tensión, terrazas o torres de agua, para conectar los teléfonos inteligentes de sus suscriptores a Internet.
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