El presidente ruso, Vladimir Putin, asistió a la reunión del Servicio Secreto Federal Ruso (FSB) celebrada en la capital, Moscú. En sus declaraciones con motivo del cuarto aniversario de la guerra ruso-ucraniana, Putin se refirió a los ataques a los oleoductos rusos desde el comienzo de la guerra. El presidente ruso subrayó que algunos preparan una provocación para sabotear los avances en el proceso de negociación con Ucrania y advirtió sobre la seguridad de los gasoductos TurkStream y Blue Stream, a través de los cuales se suministra gas natural a Turquía a través del Mar Negro. Putin dijo: «Actualmente estamos recibiendo información de nuestra propia inteligencia. Alguien está intentando volar los gasoductos TurkStream y Blue Stream que conducen a Türkiye bajo el Mar Negro».
Acusando a Ucrania y a otros países que apoyan a Ucrania de sabotear el proceso de negociación a través de esta declaración, Putin dijo: «No se han calmado. No saben cómo destruir este proceso de paz, que incluye una solución diplomática. Están haciendo todo lo posible para socavar los resultados logrados en el proceso de negociación». Argumentando que sus enemigos continúan sus esfuerzos por infligir una derrota estratégica a Rusia, Putin dijo: «Se esforzarán hasta el límite, pero no lo conseguirán».
Putin también señaló que había dado instrucciones para aumentar la seguridad del Ministerio de Defensa ruso y del personal de la industria de defensa y proteger las fronteras de Rusia.
