La industria mexicana enfrenta un panorama complejo, caracterizado por factores geopolíticos y económicos que podrían tener un impacto directo en su operación y competitividad. Carlos González Silva, vicepresidente de Cadenas Productivas de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), advirtió sobre los efectos que el conflicto en Medio Oriente y las tensiones en el Estrecho de Ormuz pueden tener en el suministro de gas y petróleo, así como en la logística marítima internacional.
«El Estrecho de Ormuz es un paso crucial para el gas y el petróleo. Aunque México importa principalmente de Estados Unidos, la escasez global encarece la molécula y reduce su disponibilidad, lo que impacta directamente a la industria nacional», explicó.
González Silva recordó que en febrero de 2021, cuando se congelaron los oleoductos de Dallas, las pérdidas ascendieron a 14 mil millones de pesos en tan solo una semana.
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“Un escenario similar, pero a nivel global, sería devastador”, advirtió.
El dirigente destacó que las aseguradoras internacionales han comenzado a aplicar cláusulas de guerra, que encarecen el transporte marítimo y complican la recepción de mercancías.
“Esto aumenta los costos y retrasa la cadena de suministro, por lo que tendremos que mantener todo bajo control”, afirmó.
Además de los riesgos inmediatos, destacó que México debe prepararse para cambios al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), especialmente en lo que respecta a la integración nacional de las cadenas productivas.

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El modelo debe ser un orden de paz regional que garantice la seguridad y la existencia de todos los Estados, propuso
"Aumentar el componente interno de las exportaciones requerirá un desarrollo agresivo de los proveedores. Éste es uno de los grandes desafíos que enfrentaremos este año", afirmó.
El impacto de la guerra también podría reflejarse en los precios del combustible. Mientras en Estados Unidos la gasolina ya aumentó un 11%, en México se mantiene estable gracias al límite impuesto por el gobierno. Sin embargo, González Silva advirtió que las autoridades tendrán que decidir si reducir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que afectaría las finanzas públicas, o permitir un aumento en los precios de las gasolinas, que afectaría directamente a los consumidores.
“Son tiempos complicados y dependerá de cuánto dure el conflicto”, afirmó.
El vicepresidente de Canacintra insistió en que la prioridad será proteger a la industria nacional y evitar que se repitan crisis como la de 2021.
“Estamos ante un problema grave, no sólo para México, sino para la industria global. Cada país tendrá que hacer lo suyo, y en nuestro caso tenemos que trabajar de la mano con el gobierno federal para asegurar precios y disponibilidad”, concluyó.
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