la muerte de El Mencho creó un vacío de poder inmediato en el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), desatando olas de violencia en varias partes de México: bloqueos, incendios provocados, tiroteos en la vía pública y explosiones en Jalisco, Guanajuato y Michoacánentre otras ciudades, lo que provocó la muerte de al menos 25 miembros de la Guardia Nacional.
Tras la operación que acabó con su carrera Rubén Oseguera Cervantesdel 22 de febrero en la ciudad de Tapalpa, el futuro de la organización es incierto. Sin una sucesión clara, el riesgo de fragmentación parece inminente. El trono – coinciden varios analistas – podría repartirse entre algunos lugartenientes. Hay varios candidatos: Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”; Ricardo Ruiz Velasco, el “Doble R”; y Gonzalo Mendoza Gaitán, “el sapo”. Todas piezas importantes de la estructura operativa del cartel.
Además, la muerte de El Mencho también abriría la puerta a que otras organizaciones aumenten su poder, incluida la Cártel de Sinaloauna organización criminal que podría intentar apoderarse de parte del patrimonio de su histórico rival, con un patrimonio neto estimado de 50 mil millones de dolaresuna de las infraestructuras criminales más grandes del mundo.
Hace tres años –no debemos olvidarlo– la El narco se ha convertido en el quinto empleador de México y, según una investigación publicada en la revista Cienciareclutó en ese país alrededor 185 mil personas trabajan a cambio de salarios del crimen organizado. Un crimen transnacional que, en el caso del cartel Jalisco Nueva Generación, ha crecido exponencialmente desde sus orígenes en 2009.
Sin embargo, aún no se ha evaluado en su totalidad el impacto que dejó la retirada del cartel. Ellos Redes extensas, diversificadas en las diferentes áreas criminales, en las diferentes rutas y alianzas, Estas son preocupaciones actuales que recién comienzan a surgir y que prometen reconfigurar el mapa del poder de las drogas, particularmente en América Latina.
A Pablo Zeballos, experto en crimen organizado y amenazas emergentesEl caso del cartel Jalisco Nueva Generación representa un «modelo de estudio de crecimiento» y, por ello, debido a la diversificación de sus actividades, corre el riesgo de enfrentar un violento proceso de fragmentación.
“Al no haber definido el liderazgo de sucesión, Muchos se declaran sucesores directos. Hoy hay un jefe sicario, «El Sapo», que se autoproclama nuevo líder, hay uno llamado «Yogurt» -Abraham Ambriz Cano, otro jefe emergente del cartel- y también un hijastro de El Mencho que en realidad es hijo de su socio. Por tanto, el fenómeno de la sucesión parece complejo”, explica el experto.
Independientemente de quién lidere el reemplazo o si el cartel es absorbido por otra organización, la verdad es que apoyo de estados unidos En el operativo que terminó con la muerte de El Mencho hay un fenómeno interesante de analizar. si, esta bien América del Norte tiene la capacidad de utilizar su fuerza extraterritorialcontra cárteles y líderes narcoterroristas, es posible que esta alianza se haya formado tratando de evitar lo sucedido en Venezuela.
Aunque se trató de un intercambio de información, Zeballos enfatiza que la decisión de México se tomó en anticipación a una posible acción de Estados Unidos. “Las consecuencias de la captura por parte de otros actores no estatales o extraestatales son complejas, porque el sistema político puede ser cuestionado.. Entonces lo que hicimos fue capturarlo antes de que llegaran”, dice.
América Latina y Chile
El tamaño de este tipo de organizaciones es otra variable a considerar, afirma Pablo Zeballos. “El cartel Jalisco Nueva Generación no sólo estaba involucrado en cocaína, sino también en marihuana, metanfetaminas, drogas sintéticas, fentanilo, drogas falsificadas, tráfico de petróleo, contrabando de personas y especies. Hay múltiples economías ilícitas que generan la economía de los cárteles”, explica.
Más allá de la diversidad de actividades criminales, cada una de estas economías ilícitas tiene un modelo de gestión único y exclusivo. Este conocimiento de rutas y conexiones – añade el analista – representa el verdadero tesoro en la disputa entre organizaciones. «Esos secretos del chef son los que buscan otras estructuras, porque se saltan todo el periodo de creación de un nuevo camino, sino que utilizan el ya existente».”, analiza Zeballos.
En esos espacios vacíos que puede dejar una organización criminal – subraya el autor Un virus en las sombras– Ahí es donde podrían aparecer otros cárteles que busquen aprovechar el período de fragilidad de sus rivales. “Podría entrar otro cártel mejor organizado y con mayor resiliencia, como el de Sinaloa o la mafia albanesa”. que, en mi opinión, es la organización criminal que más ha crecido en los últimos tiempos en el mundo y está muy presente en América Latina».
Se trata de espacios de mercado que, en rigor, podrían estar a merced de distintas organizaciones. En el caso de América Latina, la influencia del cartel Jalisco Nueva Generación es generalizada, aunque se ha desarrollado más profundamente en Ecuador y Colombia.
La presencia del CJNG en Ecuador no es necesariamente física, ya que el cartel mexicano ha subcontratado a grupos locales, sin necesidad de transferir sus activos criminales. “Estos actores son los responsables de la actual crisis de seguridad que vive Ecuador«Porque muchos de ellos querían formar parte de esta alianza», explica el experto. De hecho, agrega el analista, uno de estos grupos se llamaba Cartel Nueva Generación.
El caso de Colombia es similar. La producción de cocaína prácticamente se ha duplicado en los últimos cinco años -al igual que su precio- debido a la apertura de nuevas rutas y mercados, preferentemente ubicados en Oceanía. En este sentido, han adquirido mayor importancia los puertos de la costa del Pacífico, en particular los ubicados en Ecuador, Perú y Chile.
“Hay puertos muy eficientes en el Pacífico que pueden usarse para enviar no sólo cocaína, sino también otros tipos de contrabando. Ésta es la principal alarma en este momento, porque Chile tiene un sistema sumamente efectivo, en materia financiera y bancaria.. Esto lo convierte en un espacio atractivo para colectivos que no quieren visibilizar su presencia, sino participar en una economía mucho más ágil”, explica el experto.
La presencia territorial, por lo tanto, no sería la única forma de penetración de un grupo criminal, como lo hizo en su momento el Tren Aragua en Cerro Chuño. “Hay estructuras criminales que prefieren, antes que controlar violentamente un territorio, controlar algunas rutas o cadenas de valor, como un puerto, o tener vínculos con el lavado de dinero”, dice Zeballos.
Este es el caso del cartel Jalisco Nueva Generación en Chile, organización que instaló un laboratorio de metanfetamina en la ciudad de Lolol, en la región de O’higgins, y desde donde se incautó la droga. 844 kilos de medicinala mayor incautación registrada en el país de esta sustancia. El operativo, llevado a cabo a principios de enero del año pasado, terminó con la detención de dos ciudadanos mexicanos.
La silenciosa incursión en el territorio nacional, detectada tras una investigación de la fiscalía regional de Antofagastaconfirmó que el destino final de la droga serían los países de Asia y Oceanía y que el cartel pretendía, según el fiscal a cargo del caso, Juan Castro Bekios, crear una plataforma de actividades ilícitas con conexiones con México y se centró en la exportación de sustancias ilícitas.
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