En una situación de emergencia en la que la seguridad está en la mente de la mayoría de los israelíes, el Banco Central ha decidido hacerse cargo de su futuro financiero. En plena operación militar “El rugido del león”, el regulador introduce un mecanismo de protección temporal que evitará que los pagos atrasados ocasionales se conviertan en una mancha negra en su historial crediticio. Esto no es sólo un cambio burocrático, sino una oportunidad real para que miles de familias mantengan su reputación como prestatarios concienzudos.
Reserva de tiempo doble: nuevas matemáticas de informes
Eyal Hadad, que dirige el departamento de intercambio de datos crediticios, firmó una orden que efectivamente duplica el tiempo necesario para corregir errores financieros. Ahora la información sobre pagos atrasados se ingresará en el Registro de datos crediticios no después de los 30 días habituales, sino solo después de dos meses. Esta medida se introduce para el período más agudo: marzo y abril de 2026. Quienes hayan sufrido fallas técnicas o una caída temporal de ingresos debido a la guerra tienen una ventana legal de 60 días para pagar sus deudas sin impacto en su calificación crediticia.
Estrategia para mantener el acceso al capital
El director general del Banco de Israel, Shulamit Geri, explicó que el principal objetivo de esta medida es evitar daños a largo plazo a la población. En su opinión, la estabilidad financiera después de la guerra depende directamente de la capacidad de los ciudadanos de obtener una hipoteca o desarrollar un negocio mañana. Si se permitiera que las calificaciones crediticias (BDI) disminuyeran masivamente hoy debido a fuerza mayor, podría paralizar la actividad económica del país en los años venideros. El Banco Central está flexibilizando deliberadamente las normas para mantener el estatus de Israel como socio bancario confiable.
Responsabilidad personal: ¿por qué no dejar las cosas al azar?
A pesar del “elegante mes” de silencio en los registros, el regulador advierte sobre una inacción peligrosa. Shulamit Geri y Eyal Hadad le recuerdan: la computadora del banco todavía ve sus deudas, incluso si temporalmente guarda silencio sobre ellas. Para evitar una avalancha de cheques sin fondos o tarjetas de crédito bloqueadas por exceder los límites, es crucial que los prestatarios se mantengan en contacto con sus bancos. Lo mejor es confirmar cualquier prórroga con un acuerdo formal con el gestor de crédito, para que al final del período especial su reputación financiera siga siendo impecable no sólo en el papel, sino también en la práctica.
Anteriormente, Cursor informó sobre cómo cambió el gasto israelí después de que comenzó la guerra.
