| Funcionarios ministeriales con el representante del PNUD. |
“Nuestras emisiones de gases de efecto invernadero están aumentando”, afirmó ayer Lova Kanto Ravelomanana, coordinadora de la Oficina Nacional para el Cambio Climático, el Carbono y la Reducción de las Emisiones derivadas de la Deforestación y la Degradación de los Bosques (BNCC-REDD+) en Madagascar. Según ella, varios sectores contribuyen a estas emisiones, entre ellos la energía, el transporte, la industria, especialmente la producción de cemento, así como la agricultura, que también genera metano.
“El avance de estas emisiones obliga a revisar nuestra economía para limitar el aumento de los gases de efecto invernadero y reducir nuestra vulnerabilidad al cambio climático”, subrayó con motivo del seminario nacional de consulta para el desarrollo de la tercera contribución determinada a nivel nacional (CDN3) de Madagascar, que se celebrará los días 11 y 12 de marzo de 2026 en el hotel Carlton, en Anosy, Antananarivo.
Por el momento, Madagascar sigue siendo un sumidero de carbono. Nuestra vegetación todavía juega un papel importante en la absorción de estos gases de efecto invernadero. Pero si continúa la degradación ambiental y las emisiones de gases de efecto invernadero, Madagascar podría pasar a la fase de país emisor, mientras que el país es altamente vulnerable al cambio climático que ya amenaza la estabilidad económica. Los ciclones, las inundaciones, las sequías en el Sur, la erosión costera y la degradación de los ecosistemas tienen un fuerte impacto en los medios de vida de las poblaciones, particularmente las rurales, que representan más del 80% de la población.
Miangalya Ralitera
