El fantasma del turismo de masas planea sobre Canarias. Si el año pasado ya se cerró con la llegada de 18,4 millones de turistas extranjeros, un nuevo máximo histórico, las perspectivas para este año auguran que esta cifra seguirá creciendo, tanto para las llegadas en avión como para las que llegan en grandes cruceros. Grandes compañías de cruceros como Costa, MSC, Royal Caribbean o TUI Cruceros habían optado tras la pandemia por traer sus barcos en la temporada invernal a Oriente Medio, la región afectada por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán. Con el tráfico aéreo bloqueado y la amenaza constante de bombas, las empresas (algunas como Costa ya lo hicieron el pasado invierno) han optado por cancelar toda su programación en la zona y han ampliado sus capacidades en Canarias, que se perfilan como el principal destino de las próximas vacaciones de invierno en el Mediterráneo.
«La crisis en Irán no tendrá ningún impacto en nuestro negocio porque, a diferencia de los hoteles, es muy flexible y nos permite mover barcos a las zonas más seguras en caso de conflicto, como ya hemos hecho en otras crisis como la Primavera Árabe. También lo hicimos el año pasado, cancelando operaciones en los Emiratos Árabes Unidos, y este año también lo hemos suspendido», subraya Luigi Stefanelli, vicepresidente de ventas globales de Costa Crociere, la filial europea del gigante americano Carnival.
En una entrevista con este periódico, el directivo subraya que el principal cambio respecto al invierno pasado es que el barco que opera en Canarias (Costa del Pacíficocon capacidad para 3.700 pasajeros) será enviado a navegar hacia otros destinos del Mediterráneo y será sustituido por otro barco, Costa Esmeralda, con una capacidad de 6.600 pasajeros. “El buque insignia de la empresa se posicionará en Canarias y operará un nuevo itinerario de siete días con Madeiralo que aumentará significativamente su capacidad de pasajeros y mejorará la experiencia ofrecida en la zona”, explica el directivo.
Stefanelli subraya que la apuesta por reforzar la oferta en Canarias no se basa sólo en lo ocurrido en Oriente Medio, sino también en la positiva evolución del negocio: «Todos los indicadores, como la ocupación, el precio medio o la satisfacción del cliente, han funcionado muy bien desde que empezamos a explotar ese destino».
El MSC ítalo-suizo también estaría considerando cancelar su programación en Oriente Medio para el próximo invierno (aún no ha tomado una decisión al respecto), pero lo que ha hecho es ampliar capacidades en Canarias. Si en el invierno entre 2024 y 2025 operaste en el archipiélago con el barco MSC Ópera (2.679 pasajeros), un año después optó por el MSC Música (3.223) y para la próxima temporada baja ha elegido otro barco, el MSC Fantasíacon 4.363 escaños.
Un portavoz de la compañía destaca que uno de los principales atractivos de la oferta prevista para el archipiélago canario es la inclusión dentro MSC Fantasía del llamado espacio Club Náutico MSCuna zona VIP privada dentro del crucero, donde los clientes podrán disfrutar de servicio de mayordomo 24 horas, conexión a internet ilimitada, acceso a la zona de spa o un paquete de bebidas premium.
TUI Cruceros, el empresa conjunta (empresa conjunta) 50/50 entre TUI y Royal Caribbean, también se vio obligada a suspender las operaciones de los dos barcos (mi barco 4 Sí mi barco 5) que había atracado en Dubai y Doha. En un comunicado enviado el miércolesEl turoperador alemán informó de que había completado la repatriación de los 10.000 viajeros varados en Oriente Medio, de los cuales 5.000 eran pasajeros de los dos barcos.
Paralelamente, la compañía ya había reforzado previamente su oferta en Canarias para la actual temporada baja, con el posicionamiento de sus barcos más modernos (mi barco 7 Sí Mi barco Relájate) en el archipiélago como base operativa. A él mi barco 7 (2.896 pasajeros) opera varias rutas de siete días a Madeira (Portugal), Marruecos o Cabo Verde y el Relajarse (3.984 pasajeros) ofrece un itinerario de siete días que cubre todas las islas con salidas alternas desde Las Palmas de Gran Canaria o Santa Cruz de Tenerife. Un portavoz de la compañía confirma que ambos barcos repetirán el próximo invierno en Canarias.
Todas las grandes compañías navieras están inmersas en planes de renovación de flotas. MSC completó la semana pasada la botadura de seis nuevos barcos de su división de lujo (Explora Journeys), con una inversión prevista de 3.500 millones de euros en los astilleros Fincantieri de Génova, mientras Stefanelli reconoció en la entrevista que Costa ha invertido 200 millones en la renovación de sus nueve barcos. Por su parte, Royal Caribbean renueva periódicamente sus activos en los astilleros gaditanos de Navantia. El último fue el El encanto de los mareslo que requirió una inversión de 100 millones en un proyecto de iluminación de 42 días.
