El acceso a los servicios sanitarios en Angola podría sufrir cambios importantes en un futuro próximo, y el Gobierno estudia la introducción de un sistema de reparto de costes en los hospitales públicos. La disposición es parte de una reforma legislativa en curso, que tiene como objetivo garantizar la sostenibilidad de las unidades hospitalarias, especialmente aquellas de mayor complejidad.
La posibilidad fue planteada por el Secretario de Estado de Salud Pública, Carlos Alberto Pinto de Sousa, durante la Conferencia de Economía y Mercado de la Salud, celebrada recientemente en Luanda. Según él, las enormes inversiones del Estado en la construcción, equipamiento y gestión de hospitales exigen nuevas soluciones de financiación. “Hemos hecho grandes inversiones y el mantenimiento no es barato”, subrayó.
Según la propuesta bajo consideración, la atención básica debe seguir siendo gratuita, de conformidad con la Ley de Directrices y Bases del Sistema Único de Salud. Sin embargo, los servicios prestados en hospitales terciarios podrán ser pagados, en una lógica de reparto de costos entre el Estado y los usuarios.
La iniciativa se enmarca en un contexto de fuerte presión sobre el sistema de salud, caracterizado por altos costos operativos, aumento de la demanda y la necesidad de una continua modernización de las infraestructuras y tecnologías médicas.
Paralelamente, el Ejecutivo está desarrollando un seguro nacional de salud, con el objetivo de mejorar el acceso a los servicios y fortalecer la coordinación entre el sector público y privado, promoviendo una mayor eficiencia en la atención.
Sin embargo, se espera que la posible introducción de tarifas desencadene un debate, especialmente debido a su impacto en las familias de bajos ingresos, planteando dudas sobre el equilibrio entre la sostenibilidad financiera del sistema y el principio de acceso universal a la asistencia sanitaria.
