27
Tras el triunfo en el Abierto de Miami, conseguido al vencer al checo Jiří Lehečka en dos sets, Jannik Sinner se permitió un momento de tranquilidad entre bastidores en el vestuario. Sorprendentemente, su entrenador Simone Vagnozzi y el fisioterapeuta Alejandro Resnicoff lo esperaban escondidos en los casilleros y de repente salieron y lo persiguieron armados con botellas de champán. El resultado fue una escena divertida, con Sinner tomado completamente por sorpresa y obligado a huir entre risas y brindis improvisados. A continuación, el número uno italiano compartió en sus redes sociales el vídeo detrás del escenario, mostrando el lado más espontáneo y divertido del equipo tras una importante victoria.
