En medio de las confusas declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre cómo y cuándo poner fin a la guerra con Irán que inició hace un mes, China y Pakistán han presentado una iniciativa de cinco puntos para «restaurar la paz y la estabilidad» en la región del Golfo y Oriente Medio.
Víctimas colaterales de primer orden, pese a no estar directamente implicados en el conflicto, ambos países pidieron, a través de una declaración conjunta, el cese inmediato de las hostilidades, el inicio de conversaciones de paz lo antes posible, garantías de seguridad para los objetivos no militares y para la navegación en el Estrecho de Ormuz, además de salvaguardar la primacía de la Carta de las Naciones Unidas.
La propuesta, que no es tanto un plan de paz sino una lista de demandas bien intencionadas, fue lanzada por Beijing el martes por la tarde tras las conversaciones entre el Ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, y su homólogo paquistaní, Ishaq Dar, en la capital de la República Popular.
“China y Pakistán piden el cese inmediato de las hostilidades y el máximo compromiso para evitar la extensión del conflicto”, reza el texto difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores chino, que también pide el respeto a la soberanía, la integridad territorial, la independencia nacional y la seguridad de Irán y los Estados del Golfo.
La declaración dijo que China y Pakistán apoyan a las partes para iniciar conversaciones, les piden que se esfuercen por lograr la resolución pacífica de las disputas y se abstengan de usar o amenazar con usar la fuerza durante cualquier conversación de paz. “El diálogo y la diplomacia son la única opción viable para resolver los conflictos”, afirma.
A medida que la guerra se extiende y se entrelaza sin una salida clara, Islamabad se ha posicionado como un mediador potencial, quizás el único capaz de llevar a las partes a la mesa de negociaciones. El lunes, después de recibir a los ministros de Asuntos Exteriores de varios países de la región (pero no de los directamente implicados) en busca de fórmulas para reducir las tensiones, el jefe de la diplomacia paquistaní aseguró que su país está dispuesto a «acoger y facilitar conversaciones» entre Estados Unidos e Irán «en los próximos días», afirmó Ishaq Dar. Posteriormente viajó a China, país con el que mantiene una estrecha relación de colaboración.
Wang Yi subrayó precisamente la rapidez con la que su homólogo acudió a verlo para discutir posibles caminos hacia la paz, y le ofreció el apoyo inequívoco de Beijing: «Los esfuerzos de Pakistán para mediar entre las partes para promover la paz y poner fin a los combates demuestran su firme compromiso con la salvaguardia de la paz regional y global», afirmó Wang, según informaron medios chinos. «Este proceso no será fácil».
La declaración conjunta toca uno de los puntos vitales para el gigante asiático, y para gran parte del planeta: «El estrecho de Ormuz, junto con las aguas adyacentes, constituye una importante ruta marítima mundial para el transporte de mercancías y energía», subraya la iniciativa.
Ambos países instan a «las partes» a proteger la seguridad de los barcos varados allí y de sus tripulaciones, a permitir el paso seguro y rápido de buques civiles y comerciales, y a restablecer la navegación normal a través del estrecho lo antes posible.
China, principal socio comercial de Irán y destino del 80% de sus exportaciones de crudo (para la República Popular representa el 13,5% de las importaciones por vía marítima), ha pedido desde el inicio del ataque de Estados Unidos e Israel el «cese inmediato» de las operaciones militares, y ha mostrado su «apoyo» y «amistad» hacia Teherán, un importante aliado diplomático. Pero se ha abstenido de dar pasos más allá de informar en foros internacionales.
La declaración conjunta se mantiene en este mismo nivel de defensa del orden internacional: “China y Pakistán piden esfuerzos para practicar un verdadero multilateralismo, fortalecer conjuntamente la primacía de las Naciones Unidas y apoyar la conclusión de un acuerdo para establecer un marco de paz integral y lograr una paz duradera basada en los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional”.
