El gesto conmovedor de Azo que ha transformado el programa

by tiempoantenacom

El Conquistador: El conmovedor gesto de Azo que ha cambiado el programa

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Azo en el programa 12 de El Conquistador

El Conquistador saca lo peor de cada uno, pero también lo mejor. Justo cuando parecía que con la unificación nos tendríamos que acostumbrar a las estrategias y prepararnos para ver alguna que otra puñalada por la espalda, que la competición individual iba a acabar con el compañerismo, hemos presenciado un gesto de lo más noble y emotivo. La competitividad no está reñida con los valores, no vale ganar a cualquier precio y tampoco la inmunidad. Si alguien lo ha demostrado hoy ese ha sido Azo, que ha llevado a todos a las lágrimas por su bondad.

Los “descartes” del Yocahu se hacen fuertes

El programa no empezó bien para Azo, Montoya, Agus y Puma. El “Dream Team” de los Yocahu les dio la espalda y formó equipo para la prueba de inmunidad sin contar con los demás ni hablarlo siquiera, un detalle feo que sembró el mal rollo y dejó mosqueados a “los descartes” como ellos mismos se autodenominaron. La jugada, sin embargo, les salió fatal a Gorka, David Seco y los gemelos Daniel y Miguel, mientras que Azo, Montoya, Agus y Puma pasaron de ser considerados los más débiles a imponerse con soltura. Azo consiguió el garfio el primero, Agus se hizo con la pala y pronto salieron de la jaula en la que se encontraban.

Como ya habían decidido, Puma fue en cabeza a por la bandera -“Por los valores que tiene Puma se la merece. Lleva todo el concurso ayudando a todo el mundo en todo momento”, explicó más tarde Azo- y Agus a por el saco del kit de supervivencia. Montoya, el tercero en salir, se quedó esperando a Azo: “No me voy sin ti, hermano”. Como ganador de la prueba, a Puma le tocó elegir a alguien con quien compartir la inmunidad y todos sus privilegios. “Es una decisión muy complicada porque os llevaría a los tres. Quiero ser justo, más que tirar por afinidad”, empezó el de Ponferrada. De los tres Yocahus que no le habían dado la espalda y con quienes había formado grupo en la prueba, descartó a Agus por tener el saco. Entre Montoya y Azo, se decidió “por justicia” por el segundo. “Sin que Azo hubiese cogido el gancho, no hubiésemos salido”, aseguró.

Azo renuncia a la inmunidad

Azo, sin embargo, sorprendió a todos entonces al preguntar si, en el caso de rechazar el cetro de inmunidad, podría elegir él a quién dárselo o sería Puma. Pensaba en Montoya. En cuanto lo dijo, tanto Puma como Montoya se emocionaron y se echaron a llorar. “Montoya desde el principio me ha apoyado en todo momento. Yo lo llevé al desafío por la afinidad que tenía con él y porque sabía que iba a estar ahí conmigo a por todas. Yo creo que él se lo merece. Yo creo que puedo aguantar un poco más y a mí no me importa ir a Alcatraz una noche más”, insistió. “A mí me vas a matar con estas cosas”, soltó Puma en plena llorera.

La decisión, una vez renunciada la inmunidad, dependía de Puma, que quiso hacer realidad el deseo de su compañero. “Estas cosas son en las que la calidad humana se demuestra”, respondió Puma. Los cuatro Yocahus descartados, los cuatro primeros de la prueba de inmunidad, se fundieron en un abrazo. Montoya, entre lágrimas, elogió a sus compañeros: “Azo para mí desde que llegó fuimos uña y carne. Puma ha sido como un padre para mí”.

Al renunciar a la inmunidad, Azo asumió el riesgo de que podía ser nominado por los demás, acabar en el desafío y expulsado. Raquel le advirtió de que la aventura “no se acuerda de los buenos gestos”, pero él estaba convencido: “Yo sí me voy a acordar y Montoya sé que también”. Sin estrategias, con la verdad por delante. “Si me voy, me voy contento, sabiendo que he hecho las cosas con el corazón”, afirmó.

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